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sábado, julio 19, 2008

C'est incroyable

No tiene sentido contarlo como el adulto que fue hasta el lugar del espectáculo, se sentó a verlo, lo disfrutó y se fue.
Mejor se los cuento como el nene que estuvo dos meses sin pensar en otra cosa, comiéndose las uñas toda la semana anterior a la fecha, temblando mientras entraba al domo, viendo el circo como debe mirarse, con la boca abierta, los ojos sin dar crédito y las palmas coloradas de tanto aplaudir.

Llegué media hora antes, como debe hacerse, y apenas abrieron la puerta 3 entré para sentarme. En cuanto subí la escalera de entrada, empecé a ver los tirantes, el trapecio, los aros y todo el colorido que tiene un circo que se considera como tal. Me dio un vuelco el corazón, todo el tiempo que atesoré la entrada en mi cajón estaba finalmente cobrando sentido.
Solo? Sí, solo, y con una sorisa de oreja a oreja. La chica que acomodaba no pudo más que reírse cuando vio mi cara. Encontré mi asiento, me senté y esperé a que pasara. Ya sabía qué iba a pasar, conocía el show, pero no por eso fue menos mágico cuando, después de pasearse un rato largo por el escenario, el presentador gritó con todas sus fuerzas Alegría!
Una y otra vez el ambiente se llenó de colores, de música, de juegos, de payasos.
Las contorsionistas ponían la cola sobre la cabeza, estando una sobre la otra. Al ritmo del timbal dos hombres con sus antorchas incendiaban el escenario. La malabarista mantenía en el aire seis bolas al mismo tiempo. Los payasos jugaban con aviones de papel y nos hacían reír a todos. Los de nariz roja saltaban uno sobre otro. Uno volaba colgado solo de un brazo con una tela flexible. Otra se columpiaba con las manos, se dejaba caer, y se volvía a agarrar, pero con las piernas. Y en el gran final, los acróbatas volaron en lo alto, dando infinitas vueltas, para volver a agarrarse de sus compañeros. Todos en la sala mirando hacia arriba, con la boca abierta y el corazón en la mano.
Valió cada peso, fue inigualable la sensación de estar ahí. Una sola vez uno de los narices rojas se cayó, y lo aplaudimos el doble por levantarse soriendo, demostrando que es humano, aunque en general no lo parezca.
En un momento la cantante (foto) pasó por atrás mío al ritmo de Querer, me sonrío y siguió su camino, pero me alcanzó para darme cuenta de que hice bien en estar ahí, contemplándola como tonto, maravillado por su belleza y su voz.
Se mueve como una delicada muñeca de porcelana en una caja de música, engalanada con el vestido y los largos guantes blancos.
Realmente, que bueno que fui.

Y así pasó una de las mejores semanas de mi vida, sin importar qué pase mañana, no hay manera de sacarme la sonrisa de la cara.

Edit: Feliz día a todos ustedes.

sábado, julio 12, 2008

Ya falta poco


El premio va para la Princesa Akasha. Gracias a todos por su esfuerzo.

Hoy, sábado 12 de julio, falta exactamente una semana para el día que vengo esperando hace más de dos meses. El sábado que viene, finalmente voy a ir a ver el cirque du soleil. La entrada costó $450, pero estoy seguro de que vale CADA peso. Pensar que con esa plata podría haber ido a ver a Fito dos veces, después cuatro veces al Indio, otras cinco a Zambayonny, ya tendría mi entrada para los Cadillacs, y todavía me sobraría plata para los viajes y para comprarme unos caramelos... Por suerte sé que, realmente, va a estar MUY BUENO.

EDIT: Finalmente, se fue todo al carajo.