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domingo, agosto 31, 2008

La última joya no se vende

12/04/2008
Dentro de unos días es el aniversario número 18 de mi nacimiento y, siendo yo varón, es bastante importante, como ustedes sabrán. Mi abuelo materno, santo de mi devoción, me prometió toda mi vida que cuando llegara a la adultez me iba a regalar su reloj, un hermosísimo Seiko de oro y plata, reluciente en su muñeca como los ojos de gato a media noche.

Él fue el palenque donde me rasqué toda mi infancia. Como su primer nieto varón, disfruté de sus sobrados cariños y soporté todas sus proyecciones en mí, no con menos gusto. Me acuerdo de cuando me probaba el reloj y se tambaleaba en mi pequeña muñeca amenazando con salirse por voluntad propia. Entonces yo me lamentaba al ver lo mucho que me faltaba crecer.
Hoy cuando me lo puse y finalmente quedó en su lugar, firme y satisfecho de su posición, pude ver su significado real, el legado que representa.
Entonces mi abuelo lo guardó en su caja, conservada durante años, y le infiltró una moneda de cincuenta centavos con el perfil de Eva Perón, de esas que son tan difíciles de conseguir. Hubo un momento de complicidad en el que nos identificamos, él me demostró que sabe de mi afición por las monedas raras y yo le demostré que conozco la lucha de toda su vida como peronista de Perón, ambos en silencio...

Este borrador lo escribí un instante después de que se diera esa situación, y se lo mostré a mi abuelo. Largó una lágrima y me abrazó.
Ya pasaron como cuatro meses desde entonces, hoy estamos tratando de convencer al viejo sordo de que se mude a nuestra ciudad para tenerlo más cerca, porque la verdad que lo extrañamos.

*Tengo los mejores abuelos que podría pedir.

PD: Luego de escuchar "shine on you crazy diamond" tantas veces como me lo permitió la batería de mi mp3, decidí subirlo, asique por unos días les va a acompañar la lectura. Disfrútenlo.

martes, abril 22, 2008

Pasame la botella

Anoche vi el programa "la liga" y me puse a escribir estas líneas mientras lo veía. Se trataba pura y exclusivamente del alcohol, analizándolo de manera objetiva con noteros piolas que se entendían con los pibes de entre 16 y 26 años. Uno era Matías Martin, otro el feo de CQC cuyo nombre no me acuerdo, y los demás desconocidos a mi visión poco farandulera. Se notaba un aire de "tomar está mal" en cada pregunta que hacían, pero no estaba definido del todo, se esforzaban por ser objetivos, como dije antes.
Salieron a hablar con una variada gama de personajes de la noche:
- Los padres preocupados que llaman a sus hijos cada 20 minutos.
- Un grupo de vagos nike 90, que cantaban hoy me mamo, y hablaban del alcohol como lo más bello que les dio la vida.
- Unos flacos de veintitantos años, que sentados en su sillón haciendo la previa con un vaso en la mano, se avergonzaban al contar que han salido en moto de noche mamados, conscientes de su inconsciencia.
- Un grupo de jóvenes (18-19) católicos, que salen de noche a jugar al bowling, o se juntan a disfrutar de un pictionary. Ninguno de ellos había tomado, fumado ni tenido sexo jamás (vaya combo, no?).
- Unas mujeres de esas que usan varios piercings y remeras de colores, que defefendían su dignidad diciendo que jamás tuvieron sexo con alguien que recién conocieran, estuvieran alcoholizadas o no.
- Otras que se acusaban entre ellas de peteras, demostrando la veracidad de las acusaciones con risas entre dientes, como si fueran tímidas. No habían tomado ni una gota.
El alcohol se asocia con el sexo en las noches de parranda. Por eso de la desinhibición: los hombres tienen menos miedo de encarar y las mujeres el sí más fácil. Comprobado empíricamente, pero hay casos y casos, lógico.
Así como desinhibe, el alcohol pone violento a más de uno, transformando un pibe cualquiera en un peligro para todo el que se lo cruce.
Según un informe científico que citó el notero, el consumo de alcohol tiene cuatro fases. Te desinhibe, luego te pone violento. En tercera instancia actúa como catalizador, resaltando las cualidades personales. Es decir, si uno es melancólico, andará llorando por los rincones, y si es violento, se pondrá aún peor. Finalmente, causa somnolencia, como es sabido por todos. La reacción depende de la persona, algunos se agarran a trompadas con el primero que se cruzan, otras se descontrolan y terminan haciendo cualquier cosa por un trago.
No cabe duda de que es un arma de doble filo, puede llevarte a la euforia total, o a una esquina con ganas de vomitar. Como siempre, me parece que los extremos son algo malo. No creo que sea lo indicado emborracharse como loco todos los sábados, ni tampoco me parece sensato vivir una vida tan poco experimental como los de la acción católica. Digo, la vida está para vivirla, no?
Lo habrán deducido, pero más de una vez me mamé, y es una experiencia que prefiero no repetir. Sin embargo, tomo porque me gusta. Me gustan varias bebidas alcohólicas y disfruto de ese estado de excitación eufórica que producen, sin la necesidad de llegar al extremo. Basta con conocer las propias limitaciones. Me llevó un tiempo, lógico, pero aprendí hasta dónde puedo tomar, cómo tomar responsablemente, cuándo tomar y cuándo no.
Hace mucho que aprendí a controlarme, y puedo disfrutar de esta "droga social" sin problemas. Incluso compartir tragos con mi abuelo y con amigos, como un simple placer más, como debería ser.

PD: Cerrado el círculo se ha, mi jóven padawan. El abuelo subió su primera entrada, a sus 75 años, está hecho un pibe. Todos los que quieran verla, son bienvenidos en genealógico.

domingo, abril 13, 2008

Tengo una excusa


Todavía no rendí ni uno de los tres parciales, pero la Dolores Barreiro del mundo bloguer me entregó un premio para que "me sienta aliviado con tantísimo para estudiar y me inspire", asique es un compromiso inevadible subir una entrada para hacer honor a esta mención.

Además, según leí por ahí, tengo derecho a destacar a otros "Poetas del corazón", asique acá van:

Akasha, por ser la rescatadora de animales más comprometida con sus ideales, y por lo tanto una de las más insistentes con las que me ha tocado discutir.

Amélie Poulain, porque es una verdadera poeta del corazón, basta echarle un ojo a su blog, y todo habiendo vivido tan poco.

Romivox, que derrocha dulzura. Si hasta me dedicó una entrada! Y a modo de incitación para que publique más seguido.

Sapa, bonita, para que levante ese ánimo y suba algo lindo. Amplia merecedora del premio.

Sil, que siempre transforma la más simple mención de un sentimiento en un sinfín de conjeturas acerca de lo bueno que es sentir.

Lamentablemente no tengo mucha inspiración hoy, pero voy a copiar un texto relacionado con los sentimientos que tengo en el cuaderno desde que fui al Tigre. Está incompleto porque me interrumpieron mientras escribía, pero veremos si se me ocurre cómo redondearlo.

-Tené cuidado que la lancha te tira el oleaje.
-No, qué va a tirar si es chiquita...
Tuve que poner los pies sobre el banco para no mojarme. Para los porfiados como yo el Tigre tiene esas cosas. Pero también tiene otras: faroles tenues, el ruido de las olas chocando contra el borde y la luna reflejada en el río que me recuerda de manera inevadible a Mar del Plata, y al más profundo amor. Amor que viene y que va, siguiendo las estaciones.
Estoy con gente que quiero, pero no son las personas idóneas para disfrutar semejante espectáculo. En momentos como éste me gustaría tener una novia, una mujer que ame a la que susurrarle algo dulce, que combinado con el contexto se haga mágico. Lástima que las relaciones se me hagan tan complicadas estos últimos días.
Dicen que el romanticismo está en crisis, que la gente es demasiado materialista, que los hombres no tenemos sentimientos y nos espantamos con los compromisos. Pero si ese rincón del Tigre sigue siendo así y no se transformó en un shopping, es porque hay muchos románticos que lo siguen aprovechando. Entonces no todo está perdido.