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miércoles, junio 03, 2009

Reflexiones sobre una vaca

¿Alguna vez se preguntaron qué ve una vaca cuando se mira al espejo?. La respuesta es obvia en el caso humano: cuando una persona se mira al espejo ve una persona. Uno se vería tentado a decir, análogamente, que cuando una vaca se mira al espejo, ve una vaca. Es muy probable que esto sea cierto, pero el uso de la palabra “vaca” para describir esta situación es extremadamente equívoco. ¿Qué es lo que ve el humano cuando ve una vaca?. Pues ve un mamífero rumiante de cuatro patas. Creo que hay pocas probabilidades de que la vaca vea lo mismo. Según toda evidencia disponible, las vacas saben poco de taxonomía. Es difícil creer que, al mirarse al espejo, esté viendo a un mamífero. Tampoco es probable que sepa contar sus patas. Así, podemos concluir que no está viendo lo mismo que nosotros. ¿Qué está viendo entonces?. Si las vacas hablaran tendríamos, al menos, un principio de solución, pero tal como están planteadas las cosas, parece que estamos frente a un misterio.

Aún entre los seres humanos la cosa no es tan simple. Un fanático religioso hindú, un granjero, un chef, un militante de Greenpeace y un zoólogo no ven exactamente lo mismo cuando ven una vaca. Como podemos suponer que todos ellos saben hablar, sí tenemos un principio de solución. Pero no es una solución simple. Cada uno de ellos puede explicar qué es lo que ve, puede decir "la veo como un animal sagrado, como un alimento, como un mamífero, etc.". Pero la vaca es una y la misma a través (y a pesar de) todas estas descripciones o explicaciones de qué es lo que vemos cuando vemos una vaca. ¿Cuál de todas estas descripciones describe a la vaca tal cual es, es decir, la verdadera, auténtica y original vaca?. Parece haber tres respuestas posibles, más bien, tres tipos de respuestas: 1) una, 2) ninguna o, 3) todas.

Una respuesta del primer tipo, de corte platónico, podría decir algo así: las vacas particulares, por ejemplo la vaca de la que venimos hablando, son todas casos o ejemplos o instancias de una vaca ideal. La vaca ideal reúne en sí todas las características necesarias y suficientes para que algo sea una vaca. La vaca ideal no tiene un color determinado, sino una gama colores y estampados apropiados para las vacas. Tampoco es grande ni chica, ni da mucha ni poca leche, ni muge mucho ni poco. La vaca ideal no se pierde en detalles. La vaca ideal contiene las condiciones exactas para ser vaca. Si llamáramos "vaquidad" a esta vaca ideal, podríamos decir que cualquier cosa que tenga vaquidad es, automáticamente, una vaca. Otra respuesta de este tipo, mucho más fantasiosa pero no menos interesante, diría que cada vaca individual es un pensamiento de la divinidad. Una idea, sin dudas, muy provocadora. Imagínense que toda la naturaleza es la materia de un Dios pensante y que todo lo que existe, incluidos nosotros y las vacas, somos el producto de su pensamiento, o de su imaginación, o de sus sueños...

El segundo tipo de respuesta implica que la vaca, la verdadera vaca, la vaca en sí, es incognoscible, es un misterio que va más allá de nuestras capacidades. Cada vez que vemos una vaca la vemos bajo un aspecto, o bajo una descripción. Sólo podemos acceder a las vacas desde un determinado punto de vista, desde determinado ángulo, pero nunca podemos ver a la vaca con independencia de nuestro punto de vista. ¿Qué eran las vacas antes de que existieran los seres humanos?. ¿Qué eran las vacas antes de que pudiéramos describirlas de tan diferentes maneras?. "Eran vacas", podemos decir. Pero, otra vez, ¿qué queremos decir cuando decimos que "eran vacas"?. Y allí aparecen de nuevo las diferentes respuestas. Si la humanidad desapareciera de repente, ¿qué sería de las vacas?.

El tercer tipo de respuesta es muy tentadora. La vaca sería algo así como un resumen de lo que todas las personas piensan que es una vaca. Tenemos aquí un problema con la coherencia y con la unidad. No entendemos nada que sea contradictorio: el agua deshidratada y la crema descremada no existen. Si las vacas son sólo las ideas que tenemos sobre ellas, entonces, al haber muchas ideas diferentes de vaca, siempre que dos personas ven una vaca estarían viendo dos cosas diferentes y no una.

Ahora volvamos un poco al principio. ¿Qué vemos cada uno de nosotros cuando nos miramos nosotros mismos al espejo?...

Carlos Alberto Garay

lunes, abril 13, 2009

Maquinaciones individuales

Estaba sentado en la plaza San Martín, en mi banco favorito, leyendo el diario.
Tenía las piernas apoyadas en Rosita, de vez en cuando veía la gente pasar, de vez en cuando miraba el cielo, de vez en cuando cambiaba y leía un libro, o una fotocopia, para no agobiarme siempre con la misma lectura.
Es increíble lo mucho que me divierte hacer lindas introducciones, aunque lo que vaya a escribir sea una basura interespacial y, en ocasiones, sea incluso menos elaborado que el mismísimo prefacio.
De repente oigo a mis espaldas una grave vociferación, que inmediatamente me hace pensar en una disputa. Sin embargo, no hay réplica alguna. Su interlocutor/a estará apenado/a y no querrá contestar, pensará el azuzado lector, de la misma manera que lo pensé yo. Pues no, bastó que girara la cabeza lo suficiente como para ver de reojo que el vociferador mantenía una acalorada conversación con alguien, pero a través del celular.
Ahora, qué tiene esto de interesante? Acá viene lo bueno. El hombre, alto, rubio y bien vestido, le reclamaba a una mujer (o a un hombre, vaya uno a saber) que no lo llamara ni le mandara más mensajes. La frase cabecera, siempre hay una, era "no quiero estar tranquilo en mi casa y que me llegue un mensaje tuyo". Le requería, además, que se alejara de su vida, que no le importaban los nueve años, ahora solo quería dedicarse a su hijo y, claro está, a su mujer.
Delicias de la vida cotidiana, decía un genio.
Basta sentarse una hora en un lugar público para entrar en contacto con lo más fantástico de nuestra sociedad, es decir, su desarrollo.
Llámenme entrometido si quieren, pero no creí que estuviera mal escuchar. Al fin y al cabo, yo estaba ahí sentado antes que él, no me iba a ir porque se pusiera a gritar, y mi concentración en la lectura ya estaba rota. Tampoco iba a intervenir, está claro, soy curioso pero discreto.
Lo mejor de todo, es imaginarse la situación, conociendo apenas unos pocos detalles. Cómo será la mujer? Qué trabajo tendrá él? Dónde vivirá?
Mi teoría, siempre tengo una, es que su mujer quedó embarazada. El blondo caballero estuvo manteniendo relaciones paralelas con otra persona, pero al dejar a su esposa encinta decidió cortar por lo sano y dedicarse enteramente a su vida familiar. Me conmueve de solo pensarlo, no puedo verlo a él como el victimario, aunque tampoco pretendo llevarlo al puesto de mártir.
Mi imaginación se activa de manera similar cuando veo agua saliendo por debajo de una puerta, sin ver a la persona que la impulsa, pero ya hablaré al respecto. Por lo pronto, me quedo con esta maravillosa muestra de fidelidad, o infidelidad, no estoy seguro.
Queda demostrado que para encontrarse con la vida, hay que salir al sol.

sábado, septiembre 13, 2008

Atardecer de un ocaso crepuscular

Imagine all the people
Living for today...
Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace...

Imaginate que la vida es distinta
Imaginate en un mundo con risas
Imaginate que nadie te pisa...
Imagina, solo imagina.
Porque la realidad es muy distinta,
todas las personas van con malicia...

L'imagination au pouvoir.

(La imaginación al poder)

No deja de maravillarme el mayo francés. Es, increíble, fabuloso.
Admiro profundamente ideas como ésta:


La barricade ferme la rue mais ouvre la voie.
(La barricada cierra la calle pero abre el camino)

O ésta:

Pas de replâtrage, la structure est pourrie.

(Es inútil emparchar, la estructura está podrida)

Es solo cuestión de esforzarse un poco, para darle vida a nuestros ideales.
Por ejemplo, yo intenté hacer que esto funcione, aunque jamás creí que fuera a llegar a hoy, posteo número 50, y mucho menos con un promedio de 30 comentarios, pero ustedes me demuestran día a día... que están más limados que yo.
Gracias, gracias a todos.

PD: Disfruten del jueguito de las palabras, porque es su última semana en la página principal, la próxima será solo un lindo recuerdo.