En el micro, volviendo a casa:
Un muchacho me pide la hora, tendría a lo sumo 25 años, estaba con la que supuse sería la novia, sentados ambos al lado de mi amigo y yo. Se la digo con gusto, porque casualmente tengo el celular en la mano. Después de escucharme, me mira con los ojos húmedos y me dice "Gracias che. Estoy re contento, voy a ser papá."
Parado en una esquina con Rosita, esperando al semáforo:
Veo que viene caminando un grupo de pibes, ni por casualidad mayores de edad, uno de ellos hablando por celular, gritando cosas inentendibles a la distancia y los demás riéndose, aparentemente de él. Cuando cruzan la calle por la que yo voy, escucho lo que el teléfonoparlante dice: "Sos una hija de puta, pendeja de mierda, forra, no podés haber quedado embarazada."
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viernes, junio 19, 2009
miércoles, diciembre 17, 2008
Su largo adiós
Bueno, no soy muy bueno para ésto, mas sus labios de rubí, de rojo carmesí, parecen murmurar mil cosas sin hablar; mientras, yo estoy aquí, sentado junto a ella sin poder conversar y empezar a decir "yo te amo". Se agita la pasión ¡Cómo arde el corazón!
-¿En qué ha de concluir, el drama singular que existe entre los dos?- pensé en voz alta.
-Tan solo una amistad- sentenció.
-Pero... ¡ese palpitar que tiene tu mirada! Yo puedo presentir que vos debés sufrir igual, igual que sufro yo, por esta situación.
-Puedes estar seguro, yo sufro. Sin embargo, no hallo posible la pareja de amor entre nosotros dos, somos la despareja.
-¡Pues de eso se trata! Los polos opuestos se atraen, mientras que los iguales se repelen. Sólo déjame decirte que no puedo olvidar tus ojos, los hago y rehago con la tinta verde oscura; no logro olvidar tu boca, entreabierta y siempre húmeda, predispuesta a mezclarse con otros labios; ¡no puedo olvidarte!, por más esfuerzo que haga, te tengo atravesada en mis párpados- fueron las palabras que salieron de mi boca, sin consentimiento de la razón, pero dictadas por el corazón. Ante esta declaración me tomé el atrevimiento de conservar un mínimo de fe que se desvaneció en el aire que salió de su boca junto con las palabras:
-Tal vez lo mejor sea que me vaya para no volver, tendré tranquilo el corazón, y al fin podré gritar "yo te amo".
-¿En qué ha de concluir, el drama singular que existe entre los dos?- pensé en voz alta.
-Tan solo una amistad- sentenció.
-Pero... ¡ese palpitar que tiene tu mirada! Yo puedo presentir que vos debés sufrir igual, igual que sufro yo, por esta situación.
-Puedes estar seguro, yo sufro. Sin embargo, no hallo posible la pareja de amor entre nosotros dos, somos la despareja.
-¡Pues de eso se trata! Los polos opuestos se atraen, mientras que los iguales se repelen. Sólo déjame decirte que no puedo olvidar tus ojos, los hago y rehago con la tinta verde oscura; no logro olvidar tu boca, entreabierta y siempre húmeda, predispuesta a mezclarse con otros labios; ¡no puedo olvidarte!, por más esfuerzo que haga, te tengo atravesada en mis párpados- fueron las palabras que salieron de mi boca, sin consentimiento de la razón, pero dictadas por el corazón. Ante esta declaración me tomé el atrevimiento de conservar un mínimo de fe que se desvaneció en el aire que salió de su boca junto con las palabras:
-Tal vez lo mejor sea que me vaya para no volver, tendré tranquilo el corazón, y al fin podré gritar "yo te amo".
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