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lunes, agosto 03, 2009

Desatar al hombre, desenrollar al ángel

Un cuerpo sano -dicen los chinos- no siente nada. Nada, agregaríamos, que no sea el sutil, maravilloso milagro de existir.

viernes, junio 19, 2009

Cara y cruz

En el micro, volviendo a casa:

Un muchacho me pide la hora, tendría a lo sumo 25 años, estaba con la que supuse sería la novia, sentados ambos al lado de mi amigo y yo. Se la digo con gusto, porque casualmente tengo el celular en la mano. Después de escucharme, me mira con los ojos húmedos y me dice "Gracias che. Estoy re contento, voy a ser papá."

Parado en una esquina con Rosita, esperando al semáforo:

Veo que viene caminando un grupo de pibes, ni por casualidad mayores de edad, uno de ellos hablando por celular, gritando cosas inentendibles a la distancia y los demás riéndose, aparentemente de él. Cuando cruzan la calle por la que yo voy, escucho lo que el teléfonoparlante dice: "Sos una hija de puta, pendeja de mierda, forra, no podés haber quedado embarazada."

domingo, mayo 17, 2009

Gracias

Hasta Mañana

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me digan cuando me despierte.

jueves, abril 30, 2009

Noche de paz o existencialismo barato

Son casi las dos de la madrugada, acabo de hacer dos kilómetros en Rosita para volver a casa, con los mocos endurecidos sobre le labio superior, mezcla entre frío, resfrío y velocidad supersónica.

abro paréntesis
Vi dos perros negros que en un principio parecían grims, pero luego noté que se apareaban, y los grims son demasiado jodidos como para darse murra.
Vi al travesti que iba al mismo gimnasio que yo, saludando amigos/as en la puerta de su casa.
cierro paréntesis

Mientras cruzaba la ciudad cual saeta enfurecida, con precaución y sin luces, me puse a pensar en lo que me había dejado la última hora. Vi El sentido de la vida, no tenía muchas opciones. Así y todo, sin esforzarme me desvié de la filosofía por un instante para preocuparme por la salud de Benedetti y luego volver a encarar el existencialismo con redoblado interés.
"Nada importa morir al cabo, pues morir no es tan gran suceso" decía Nicolás Guillén.
Definitivamente no es gran cosa el final, lo lindo viene en el relleno. Del polvo venimos y al polvo vamos. Pero qué si vamos al polvo mañana? Pues entonces mejor haber hecho lo que quisimos hoy.
Critíquenme que no puedo ahorrar, que me cuesta planificar a futuro, y que disiento con los hombres sensibles de Flores; a mi me agrada vivir el presente.
Sé que hay un par de cosas que quiero hacer, todavía no hice y si me duermo para no despertarme más mi alma lo va a lamentar: estoy trabajando al respecto.
Perdóname Mercucio, pero preguntad por mí mañana, y me hallaréis festejando la vida.
fin del texto

Cariños, mis queridos/as, y no se olviden que se dice FORTÍSIMO, fuertísimo está mal (nadie parece saberlo).

PD: Blogger MONETIZAME EEEESSSSSSSSSTAAAAAAA.

sábado, noviembre 08, 2008

Max

Quería intentar vivir tan sólo aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí , ¿por que habría de resultarme tan difícil?

Así comienza Demián, de Hermann Hesse

jueves, octubre 23, 2008

El derecho de soñar, por Eduardo Galeano


Pueden verlo o leerlo. Este blog da libertad de opción, ustedes tienen el poder. De cualquier modo, un servidor recomienda tomarse cinco minutos para verlo y escucharlo, es mucho más lindo, y llega mucho más, si se le presta atención.

Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será,

bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.

Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:

El televisor dejará de ser
el miembro más importante de la familia,
y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir,
en lugar de vivir para trabajar.

En ningún país irán presos
los muchachos que se nieguen
a hacer el servicio militar,
sino los que quieran hacerlo.

Los economistas no llamarán
nivel de vida al nivel de consumo,
ni llamarán calidad de vida
a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán
que a las langostas les encanta
que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán
que a los países les encanta
ser invadidos.

Los políticos no creerán que
a los pobres les encanta
comer promesas.

El mundo ya no estará en
guerra contra los pobres,
sino contra la pobreza, y la
industria militar no tendrá más
remedio que declararse
en quiebra por siempre jamás.

Nadie morirá de hambre, porque nadie
morirá de indigestión.

Los niños de la calle no serán
tratados como si fueran basura,
porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados
como si fueran dinero,
porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio
de quienes puedan pagarla.

La policía no será la maldición
de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas
siamesas condenadas a vivir
separadas, volverán a juntarse, bien
pegaditas, espalda contra espalda.

Una mujer, negra, será
presidente de Brasil y otra mujer,
negra, será presidente de los
Estados Unidos de América.
Una mujer india gobernará
Guatemala y otra, Perú.

En Argentina, las locas
de Plaza de Mayo serán
un ejemplo de salud mental,
porque ellas se negaron a olvidar
en los tiempos de la amnesia
obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá
algunas erratas de las piedras
de Moisés. El sexto mandamiento
ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía
del deseo, lo declarará sagrado.

La Iglesia también dictará
un undécimo mandamiento,
que se le había olvidado al Señor:
"Amarás a la naturaleza,
de la que formas parte".

Todos los penitentes serán
celebrantes, y no habrá noche
que no sea vivida como si fuera
la última, ni día que no sea vivido
como si fuera el primero.

Como siempre, nobleza obliga. Si no fuera por Eri, no lo habría conocido. Tal vez sí en otro momento, pero no ahora. Asique, gracias.