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domingo, diciembre 21, 2008

¿Morirá siendo socialista?

–Sí, por supuesto. Esa es la mejor forma de gobierno que concibo, es el mejor sistema. Apenas tuvo 70 años para expresar y es probable que estuviera mal aplicado. Si pensamos que al cristianismo le llevó tres siglos imponerse, ¿por qué no podemos pensar que el socialismo regresará y finalmente podremos vivir en un sistema más justo y más humano para todos?

Quino

lunes, noviembre 24, 2008

Cerrar los ojos es perder

No se puede vivir con los ojos cerrados, no. En eso estamos todos de acuerdo.
Lo que podríamos debatir, pensar, reflexionar y especificar hasta el hartazo es el concepto de tener los ojos cerrados. Por más que algún escéptico vilipendioso diga "obviamente es tener los párpados bajos", me parece que el sentido metafórico de esta frase merece un análisis más exhaustivo.
No siempre tener los ojos abiertos es estar mirando. Más de uno y más de dos han perdido su vista, sin darle mayor importancia a lo que la retina les relfeja, profundamente inmersos en banalidades, dislates o rebuscados razonamientos.
Ese es el ejemplo más perezoso, claro. Podemos ocuparnos también de la gente que, como dice alguna canción, mira y no ve. Es impepinable el hecho de que muchas personas pasan de la mayoría de los hechos con cierto desinterés, conservando para sí lo más superficial del mundo que las rodea. Así, tal vez sin querer, tal vez por mero supino, el individuo deja pasar la oportunidad única de encontrarse con una imágen inigualable. O quizás sea afortunada, y años después vea esa imágen que se perdió retratada por un fotógrafo y se maraville. Cualquiera sea el caso, es mejor no darle a la belleza del mundo la oportunidad de escaparse vilmente, sin pasar siquiera por el ojal de nuestra mirada.
Caso aparte son los que deciden, voluntariamente, mirar para otro lado. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Es lo más horrible que puede hacer una persona, pues por miedo a ver algo que le disguste, se desencuentra con la realidad. La realidad inamovible, perenne y vitalicia. Siempre estará a la espera, vigilando cuidadosamente hasta el momento en que miremos en su dirección. Entonces será inevitable, el cambio viajará a través de nuestras pupilas y anclará en nuestro pecho. Más allá de todo filtro, más allá de todo cuento, de todo embuste, de toda andrómina. La vida misma ante tus ojos y el más poderoso imperativo, surgiendo desde lo más recóndito de tu sistema nervioso: la necesidad de actuar.

Notas marginales
-Puse algunas palabras "raras" en el texto por pura diversión. Cualquier cosa pregunten.
-Mi bisabuela cumplió 98 años. Le regalaron un lemoncello. Se quejó porque compramos helado y no le compramos sambayón. Si, ese que tiene vino. Una ídola.
-Me encanta empezar a escribir y perderme entre las palabras. Es hermoso escribir sin esquemas, sin ninguna meta en particular. Escribir por escribir.

martes, noviembre 18, 2008

Poema a destiempo

Para la chica de musculosa roja, sentada en el norte 11, tercer asiento doble del lado de la ventanilla, a las 8 y media, en el crepúsculo.

Dicen los que hablan de la belleza
que no posee pies ni cabeza
pero tiene todo eso, hermosos ojos,
y justo hoy anda vestida de rojo.

Berreta, sí, y muy, pero lo pensé en un par de minutos. Lamentablemente no lo suficientemente rápido como para dárselo. De cualquier modo, por más simple que sea... ¿A qué mujer no le gusta una poesía inspirada en ella?

*Borrador del 13/11

Tengo algunas cosas pensadas, pero este no es el momento para parirlas.
Es que empecé a ir a la psicóloga, y no puedo parar de pensar en MI.

jueves, octubre 23, 2008

El derecho de soñar, por Eduardo Galeano


Pueden verlo o leerlo. Este blog da libertad de opción, ustedes tienen el poder. De cualquier modo, un servidor recomienda tomarse cinco minutos para verlo y escucharlo, es mucho más lindo, y llega mucho más, si se le presta atención.

Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será,

bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.

Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:

El televisor dejará de ser
el miembro más importante de la familia,
y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir,
en lugar de vivir para trabajar.

En ningún país irán presos
los muchachos que se nieguen
a hacer el servicio militar,
sino los que quieran hacerlo.

Los economistas no llamarán
nivel de vida al nivel de consumo,
ni llamarán calidad de vida
a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán
que a las langostas les encanta
que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán
que a los países les encanta
ser invadidos.

Los políticos no creerán que
a los pobres les encanta
comer promesas.

El mundo ya no estará en
guerra contra los pobres,
sino contra la pobreza, y la
industria militar no tendrá más
remedio que declararse
en quiebra por siempre jamás.

Nadie morirá de hambre, porque nadie
morirá de indigestión.

Los niños de la calle no serán
tratados como si fueran basura,
porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados
como si fueran dinero,
porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio
de quienes puedan pagarla.

La policía no será la maldición
de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas
siamesas condenadas a vivir
separadas, volverán a juntarse, bien
pegaditas, espalda contra espalda.

Una mujer, negra, será
presidente de Brasil y otra mujer,
negra, será presidente de los
Estados Unidos de América.
Una mujer india gobernará
Guatemala y otra, Perú.

En Argentina, las locas
de Plaza de Mayo serán
un ejemplo de salud mental,
porque ellas se negaron a olvidar
en los tiempos de la amnesia
obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá
algunas erratas de las piedras
de Moisés. El sexto mandamiento
ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía
del deseo, lo declarará sagrado.

La Iglesia también dictará
un undécimo mandamiento,
que se le había olvidado al Señor:
"Amarás a la naturaleza,
de la que formas parte".

Todos los penitentes serán
celebrantes, y no habrá noche
que no sea vivida como si fuera
la última, ni día que no sea vivido
como si fuera el primero.

Como siempre, nobleza obliga. Si no fuera por Eri, no lo habría conocido. Tal vez sí en otro momento, pero no ahora. Asique, gracias.