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jueves, julio 16, 2009

It's happening

¿Qué diría la gente, recortada y vacía,
si un día fortuito, por ultra fantasía,
me tiñera el cabello de plateado y violeta,
usara pelo griego, cambiara la peineta
por cintillo de flores: miosotis o jazmines,
cantara por las calles al compás de violines,
o dijera mi verso recorriendo las plazas
libertado mi gusto de mortales mordazas?

¿Irían a mirarme temblando en las aceras?
¿Me quemarían como quemaron hechiceras?
¿Rogarían en coro, escuchando la misa?
En verdad que pensarlo me da un poco de risa.

Alfonsina Storni

martes, junio 30, 2009

Morirán todos

Las pestes podrían torcer el destino de un año que había empezado fenómeno.
Confirman que entre el dengue, la gripe porcina y la inseguridad "no quedará nadie vivo".
¿Cómo reaccionarán los mercados ante la falta de... gente?

-Esto de la gripe, ¿es controlable?
-Lo de la gripe A sí, lo de la gripe garca no se sabe.

Aprendí a andar en bicicleta sin manos. Descubrí que puedo ahorrar si lo hago únicamente juntando billetes de dos pesos. Nunca había logrado ninguna de las dos cosas, estoy muy orgulloso de mí mismo.

jueves, marzo 13, 2008

En medio de la calle

Qué puede haber? Piedras, papeles, perros, autos, adoquines, motos, hojas, un palo, dos gotas de agua, un viento que viene de la montaña como la villa del sur... Pero niguna de estas cosas tiene relevancia, ganan sentido cuando nosotros, tirados en la vereda, las vemos. Y no solo las vemos, sino que las analizamos, nos fijamos en cada detalle como si nada más importara. Sacamos conclusiones y las compartimos con los otros. Un rato después nos damos cuenta de que lo que estamos haciendo es al pedo, y pasamos a lo realmente importante: la gente que hay en la calle. Gente cualquiera? Poch dice que sí, para mí no. Toda esa gente entra y sale de nuestra vida en un par de segundos, o eso parece. Yo siempre pienso que tal vez alguna de esas personas ya haya formado parte de nuestro presente en otro momento, y quién sabe si no lo formarán en un futuro... Por ahí dentro de dos años me enamoro de la chica de remera azul que avanza a paso lento y constante por la vereda de enfrente, andá a saber. Estás loco, me dice Nico. Bueno, vayamos a hechos más concretos, le contesto. Esa mina que viene ahí, la reconocés? Negativa. Yo sí. Para vos es una cualquiera, pero para mí es una persona importantísima. Durante varios años fue al mismo curso que yo, y la consideraba una más del montón. Después tuve una relación con ella, y ahora ambos simulamos que el otro es del montón, vas a ver que ni siquiera me saluda. Efectivamente, pasa sin pena ni gloria, ni una mirada siquiera. Nico se queda pensando, aprovechamos la pausa en la conversación para disfrutar cada uno su sanguche, merecidísimo después de cinco horas estudiando, y previo a otras tres. Estás loco, me vuelve a decir. Risas generales, Poch comenta sobre lo buena que está una mina que viene caminando y fin de la charla.
Qué quiero decir con todo esto? "La panqueque" que salta un charco es la novia de Julián, un compañero de Barto. Esa flaca de tan lindas proporciones es Mariana, de quinto quinta. Todas y cada una de las personas que te vas cruzando en la vida tienen una vida propia, que quizás en otro momento deje de ser paralela a la tuya y la corte en más de un punto, realmente es un despropósito tratarlas de "cualquiera".
Me acuerdo de cuando estaba sentado en el fondo del aula de química hace mucho tiempo ya, entró nuestra nueva profesora, Ruth Franks, y un comentario llegó hasta mi desde la derecha: uh, la hija de esta mina está buenísima! Un dato poco importante en ese momento. Hoy sé que esa chica de la que hablaba Ale se llama Flor, no solo eso, sino que casi todos los días discuto con ella por alguna idiotez en la facultad.
Las idas y venidas de las personas siempre me llamaron la atención. Será por eso que Nico piensa que estoy loco, porque me cuesta ver a una persona y no imaginarme qué pasaría si nuestras vidas se cruzaran. Entonces hago lo posible por conocer gente, aunque sea solo por conocerla, todos tienen cosas interesantes, y realmente está buenísimo poder verlas. Mirá si me estoy perdiendo a un amigo de fierro, o al amor de mi vida.
Diógenes de Sínope dijo "Cuanto más conozco a la gente más quiero a mi perro."
Aldous Huxley dijo "Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres."
Tomá gil, chupate esa mandarina! Aguante la gente.

miércoles, febrero 06, 2008

Gente que va y viene

Es raro. Sí, es raro.
Estoy acostado en mi cama, en la que tantas veces estuve acostado, una situación que yo llamaría normal, así sin más. Por los rincones de mi cabeza suena como si viniera del más allá el ronroneo de Sabina en un tema melancólico. Ya no sé cuál es el tema, ya no me acuerdo de qué estaba por hacer, ya no veo si el ventilador está prendido o apagado, ni me importa, por más que el calor agobie.
De repente el adormecedor sonido se va, vuelvo a pensar en lo que me rodea, a razonarlo hasta verlo completamente claro. Cierto! Eso tenía que hacer! Ya es tarde? No, todavía no, pero me tengo que apurar. Dejo mis cosas en orden para no perder la costumbre, lo hago desde que entendí lo cómodo que es hacer lo que hay que hacer, para no tener que hacerlo luego. Agarro lo que necesito y me voy. En mi mente, ya totalmente despierta, solo pasan caras, pelotas y agua. No hay otra cosa en la que pensar. Le dedico toda mi energía a lo que decido hacer cuando decido hacerlo, de otra manera sentiría que ando con mediastintas, y eso no me gusta. Por lo tanto, adiós al estudio y las demás obligaciones, cuando haya satisfecho mi sed de actividad volveré a por ustedes.
Llego a mi destino, con el recuerdo de mis anteriores visitas latente, como suele pasar. Sin embargo, el panorama es muy diferente. Cada paso que había planificado la zona meticulosamente planificadora de mi cerebro se desvanece. Es raro, sí, pero es maravilloso también. Chau prototipo de día miércoles, chau semi-rutina, chau normalidad. Admito que en un primer momento me sentí impactado e inseguro, pero por suerte esa parte de mí que no conocía hasta hace unos días se pone en acción. Menos mal que la conocí, me está siendo de gran ayuda. Cuando el agua estaba por taparme, mi extroversión tira un mensaje fuera del tanque y alguien desde afuera abre la canilla de desagote. No me lo esperaba. Del mismo modo que no esperaba verme en mi insegura situación anterior, tampoco contaba con esta repentina sensación de comodidad, acompañada por una autosatisfacción inevitable al ver lo que soy capaz de hacer. Otro poco de aire para mi ego, que parece inflarse como siempre, intocable para cualquier alfiler. A veces es bueno, a veces es malo, pero es así, toda moneda tiene dos caras.
Mi entorno vuelve a la normalidad, todo se reestablece, pero ahora hay en mi día un elemento que por lo general no estaba, una persona por conocer. Me inclino por mi nuevo estado, ya habrá más tiempo para la rutina, hoy quiero disfrutar de esto que está pasando, que fluye espontáneamente, casi siempre a mi favor. Me pierdo en un torbellino de agua, cartas y rulos que dura toda la tarde, no veo pasar las horas. Tan solo me alejo de ella durante unos pocos minutos, en fugaces visitas a lo que me es habitual, pero vuelvo rápido, por temor a que se me escape una posibilidad rara vez vista. Oportunista, me dirán algunos, con bronca. En mi opinión, no es algo malo, todo lo contrario, hay mucho poder en aprovechar las oportunidades que nos da la vida.
Finalmente llega el fin. Mi compañera de este extraño miércoles pide que se repita, aunque sea un jueves. Qué más quisiera yo... Haré lo posible. Beso en la mejilla, sonrisa al pasar, amistad. La extraña sensación de que me estoy llevando algo que antes de venir no tenía y que en ningún momento hasta que vi su sonrisa afirmativa al son de "dale, jueguemos" planeé tener. Tuve que dejar de lado algunas cosas, lógico, toda decisión conlleva algún sacrificio, pero creo que salí ganando. O por lo menos eso me indica ese papelito con tres datos que se resumen en una palabra: confianza. La confianza de una persona que definitivamente me agrada, y estoy feliz de haber conocido.