Dentro de unos días es el aniversario número 18 de mi nacimiento y, siendo yo varón, es bastante importante, como ustedes sabrán. Mi abuelo materno, santo de mi devoción, me prometió toda mi vida que cuando llegara a la adultez me iba a regalar su reloj, un hermosísimo Seiko de oro y plata, reluciente en su muñeca como los ojos de gato a media noche.

Él fue el palenque donde me rasqué toda mi infancia. Como su primer nieto varón, disfruté de sus sobrados cariños y soporté todas sus proyecciones en mí, no con menos gusto. Me acuerdo de cuando me probaba el reloj y se tambaleaba en mi pequeña muñeca amenazando con salirse por voluntad propia. Entonces yo me lamentaba al ver lo mucho que me faltaba crecer.
Hoy cuando me lo puse y finalmente quedó en su lugar, firme y satisfecho de su posición, pude ver su significado real, el legado que representa.
Entonces mi abuelo lo guardó en su caja, conservada durante años, y le infiltró una moneda de cincuenta centavos con el perfil de Eva Perón, de esas que son tan difíciles de conseguir. Hubo un momento de complicidad en el que nos identificamos, él me demostró que sabe de mi afición por las monedas raras y yo le demostré que conozco la lucha de toda su vida como peronista de Perón, ambos en silencio...
Este borrador lo escribí un instante después de que se diera esa situación, y se lo mostré a mi abuelo. Largó una lágrima y me abrazó.
Ya pasaron como cuatro meses desde entonces, hoy estamos tratando de convencer al viejo sordo de que se mude a nuestra ciudad para tenerlo más cerca, porque la verdad que lo extrañamos.
*Tengo los mejores abuelos que podría pedir.
PD: Luego de escuchar "shine on you crazy diamond" tantas veces como me lo permitió la batería de mi mp3, decidí subirlo, asique por unos días les va a acompañar la lectura. Disfrútenlo.